Nada las baldosas, se acerca y me besa el dedo del pie. Nos
encontramos otra vez. La analizo y ella se pierde. Si estuviera en una situación
diferente, la hubiera aplastado entre gritos?
Miro sus antenitas, no la dejo rozarme otra vez, la persigo
con la mirada. Sos tan fea.
Sos tan fea – Le digo – No me toques babosita, aléjate,
babosita babosita fea.
Mis cachetes respiran entre las rodillas, hasta que me doy
cuenta todo es muy normal.
Me imagino apagándole un pucho en la cabeza, tirándole sal, pegándole
con un palito, acosándola con un zapato. Me siento horrible, soy lo peor, me
siento fea.
Sos tan fea – Me digo – Humana, humanosita fea, vos, que haces
daño.