Tienen hambre
y lo único que consiguen
es comerse entre ellos,
cagarse la originalidad
y encerrarse en brillos grasosos
hablan de alimento perecedero
y del egocentrismo
de quererse entre iguales,
y de aprender a amarse
y no comerse el coco
mordisqueandolo todo
hacen terapia,
la terapia de hundirse
en uno mismo,
hasta estar tan ahogado
que crean desquicios
que se curan con pastillas de moda.