Baños con velas, simples excusas para ver sombras brillando en nuestro cuerpo, pequeños pasos para encontrar las lineas que terminan nuestra piel, movilizada por el quién empujada por la búsqueda, limpieza de las dudas iluminación del descanso.
Ellos me llamaban,
los espíritus cuadrados
gritaban que vuelva
que no pertenecía al arte,
pero qué me importan sus formas,
yo les respondía
y ahuyentaba diciendo:
"Aléjense, bien lejos,
o los convierto en poesía"
La ceniza mas extraña perdurable en punta, las manos transpiradas y el pulmón que quiere ser corazón, la ansiedad que ataca a temblores, sin retiradas, en este humor eclipsado por mi cara que quiere ser otra, hoy el cariño me da la espalda, duerme en otra casa y lo que encuentro nunca salva, ni acaricia.
Fertilizar los caminos
que corren
sobre los cuerpos que cantan,
los de las ciudades
con circulación constante,
esos que se quedan
asustados e hipnotizados
por los dígitos ágiles,
mover las baldosas
agitar las comodidades,
obligar a aferrarse a la vida.
Este lugar me resulta pequeño y lo miro inmenso, estas piernas se suspenden en el blanco del encierro y en las posibilidades silenciosas, en los vicios matutinos de mi mente aún dormida, siempre de mañana tendida en la somnolencia, parada pero en sueño de ayer y constante.
Ver a tu única golpear cabeza contra el suelo de su vida, verte en oscuras tardes, rogando que no que no me hagan esto, qué haría con mi cariño quebrado? sinceramente moriría.
Te miraría todos los días
para que me dibujes
con ojos orbitales,
me acomodaría en tus piernas
para que me leas
los cuentos que me impactan,
me perdería por tus caminos
caminaría tu inconsciente,
vos sabés como hacer
para hacernos cristal,
las puntas de mis pies
se fortalecen cuando estás.
A mi estómago lo castiga
un ayuno sin razones,
a mi humor
sillas rotas en los cuartos,
a mi sentir
un tango sobre el frío,
a mi amor propio
la nada misma que saluda.
La fé corre por mi cara y moja mis piernas, te estoy dando por perdido porque te mezclo en el silencio, me gustaría mostrarte lo que se ser conmigo, pero la distancia crea anomalías en mi cuerpo tildado, lamentablemente ya no se que camina por vos, desearía que fuera el abrazo perfecto.
En tu alfombra derrame mis manos y movi mi tierra, mis pestañas tomaron mis ojeras y el viento se desvió, pudimos escuchar como se movian nuestros músculos y lo que surgía de nuestro lamento
sentados frente a frente lentamente fuimos sinfonía y nos volvimos canción.
Mi vaso quedo vacío y la botella llena de descanso,
fuiste literal cuando yo necesitaba dosis de excentricidad y de falsos bailes clandestinos, ahora, al cerrar los ojos camino sola sobre las tablas del bar, y oculto mis ojos en la barra en un trago preparado en copa solitaria.